Una exposición basada en el trabajo fotográfico de Francisco Santamatilde para la Fundación Juan March, la cual le concedió la primera beca de Arte en Fotografía en el año 1966. Culminando el proyecto con su libro ALTAMIRA.
Así mismo, esta exposición es un reconocimiento a su gran labor fotográfica y a su lucha por la conservación de las pinturas de la Cueva de Altamira.
Francisco Santamatilde fue el primero en demostrar fehacientemente el deterioro de las pinturas, aviso que requeriría de una inmensa tenacidad por su parte hasta lograr la intervención de las autoridades.
Francisco Santamatilde señalaba en una entrevista al D.M. julio 2021, “moralmente para mí y para el resto de la Humanidad ese fue un gran paso. El día que se cerró la cueva fue la garantía de poder salvar las pinturas. En estos años ya habrían desaparecido”
“ Yo cumplí mi misión” Esa fue su gran recompensa.
Su gran preocupación fue siempre el Patrimonio, sus publicaciones y su activismo irreductible contribuyeron a preservar no solo las pinturas de la cueva de Altamira, sino también fue decisiva su actuación contra la urbanización de la ladera de Cabo Menor a principios de los setenta. Su empeño consiguió que ese paraje único se haya conservado sin edificar y a disposición de todos.
Yo, su hija Ana Santamatilde; con el mismo espíritu tenaz y perseverante con el que Francisco Santamatilde fue capaz de mover la sensibilidad institucional para tratar de frenar una pérdida de semejante dimensión histórica y sin regatear esfuerzos, como fue la salvación de las pinturas de Altamira; hoy lucho para que su presencia, su obra y toda su trascendencia nunca queden en el olvido.
Ana Santamatilde
